Sin categoría / 19.04.2023

Las personas livianas son como los vestidos negros o las camisas blancas. Como los bolígrafos de cristal y las gafas de sol. Son sencillas, ligeras. Se posan en una conciencia como las caricias y acompañan con apenas un murmullo el discurrir de una vida. Las personas livianas poseen ideas claras y bien enlazadas y las explican en trazos limpios y despejados. Sus gestos son breves o duraderos aunque siempre intencionales, sin faltas ni sobrantes.

Las personas livianas tienen la mirada limpia y el alma siempre ordenada, porque en ella solo habita lo que en verdad es trascendente. Las personas livianas contrastan con las personas densas, siempre cargadas de dramas y disquisiciones, enrevesadas y carentes de puntos finales. Las personas densas son pesadas en el hablar y en el hacer. Con todo tropiezan, en todo se atascan. Son seres grávidos, tendentes a detenerse ellos y a detener a los demás, a sentar sus posaderas en la existencia ajena lastrándola y evitando que avance. Sus planteamientos se embarullan y apelotonan como hormigas en una miga de pan. Las personas densas aploman y apelmazan todo aquello en lo que se hacen presentes.

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Sin categoría / 22.03.2023

Todos sabemos que nadie está en posesión de la verdad, que cada uno ve una parte del conjunto y que, en general, cuando reñimos, es porque cada uno está viendo su parte de esa verdad y, por tanto, tiene su parte de razón. Pero, al parecer, el mero hecho de saberlo no ayuda a erradicar las situaciones conflictivas de nuestra vida.

Sería todo más fácil si comprendiéramos que hay dos tipos de personas: las que cuando dicen A quieren decir A (los simples), y las que cuando dicen B, quieren decir C (los dobles). Hay otro tipo de persona, aunque aquí entramos ya en el ámbito de la toxicidad, que cuando dice A en realidad quiere decir B pero, cuando se entra en detalle, se descubre que no era B sino X, o bien cambia de opinión sobre la marcha. Es conveniente no relacionarse con este tipo de personas para nada que sea importante. Dar un paseo o tomar alguna cerveza no está mal, pero no mucho más.

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Sin categoría / 15.02.2023

Conforme el mundo se hace más complejo, más necesidad tenemos de buscar formas de manejarlo. Y, como somos de la especie homo narrator, lo mejor que sabemos hacer es usar palabras y frases. Es evidente que podríamos buscar las nuestras propias pero, con el auge y la popularización de los medios sociales, resulta mucho más sencillo apropiarnos de las que el incesante torrente de contenido va generando. Y así ha nacido la fiebre de la etiqueta, otro de los signos de nuestro tiempo.

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Sin categoría / 18.01.2023

Definición.

Afectación que agrupa una serie de síntomas, siendo el principal de ellos deslizar el dedo sobre la pantalla de un teléfono móvil de arriba abajo o de abajo arriba. Si la persona está necesitada de amor también puede ocurrir de izquierda a derecha o de derecha a izquierda.

Síntomas.

  • La persona invierte una gran cantidad de tiempo deslizando el dedo por la pantalla con movimiento concomitante de los globos oculares.
  • Suele cursar con dolor, picor o enrojecimiento de los ojos que no se alivia con medicación.

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Cambio personal, Ciencia y Management, Conferencia, Huffington Post, Inspiración, Jesus Alcoba, Originalidad, Psicología del éxito, Reinvención / 21.12.2022

Soy un fraude, no sé hacer nada y no merezco la vida que tengo. Es más, ni siquiera merezco que alguien me quiera. Haría mejor en largarme de aquí cuanto antes, meterme en una cueva y no salir de ella jamás. Ha sido un tremendo error considerarme igual a los demás, porque no lo soy. Ni lo seré nunca.

Línea más, línea menos, palabra más o palabra menos, esto es lo que suelen sentir a veces las personas que padecen (o padecemos, que esto está más extendido de lo que parece) el síndrome del impostor. Es la sensación de que estamos ocupando un sitio que no nos pertenece, aunque nadie parezca darse cuenta. Y de ahí el consecuente miedo de que alguien nos delate y deje al descubierto la pobre persona que, pensamos, en realidad somos.

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Cambio personal, Ciencia y Management, Conferencia, Huffington Post, Inspiración, Jesus Alcoba, Originalidad, Psicología del éxito, Reinvención, Ultraconciencia / 19.10.2022

Desde que la pandemia nos sacudió el guantazo más gordo que recordamos, andamos todos un poco desmadejados. Unos desorientados, otros cansados, otros hartos y otros con la irritación siempre encendida. De esa que no les deja ni a sol ni a sombra, como si fueran escocidos por los caminos de la vida. No solo lo sabemos porque nos lo notamos, sino porque los psicólogos tienen las consultas a reventar (curioso esto de que un virus haya normalizado la asistencia emocional profesional). Lo inferimos también porque leemos más (por fin), aunque la verdad es que no sabemos si es porque queremos saber más del mundo o porque queremos escapar de él. Y lo sabemos también porque está en la calle. Que es donde están las cosas que importan.

Es imposible estimar cuánto durará esto de ir terciados por la vida, pero lo cierto es que este estado de ánimo es un caldo de cultivo ideal para los apóstoles del tienesque.

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Sin categoría / 21.09.2022

Hay personas líquidas y personas sólidas. Las personas líquidas siempre tienen en su hechura interna varios hilos sueltos. Se hacen preguntas y luchan por responderlas, pero, a menudo, cuando han resuelto un asunto, se les desata otro. Las personas sólidas están completas en su constitución. Tienen todas sus tuberías internas bien ensambladas y no se hacen preguntas. Al menos no del tipo que suelen inquietar a las personas líquidas.

Las personas líquidas suelen estar en búsqueda permanente. Buscan sin cesar ideas que las remuevan o que las convenzan. Y también las producen. Vibran alistándose en causas, aunque, en ocasiones, esas causas no les duran mucho. Y también suelen cambiar bastante de afición. Y a veces hasta de amigos y trabajo. Es como si, cada cierto tiempo, mudaran de piel y tuvieran que comportarse de una manera nueva, si bien siempre intentando completarse. Las personas sólidas siempre se comportan igual. Ya sea con sus amigos, con su familia o en su trabajo. Llevan desayunando lo mismo toda la vida y han tenido pocas parejas. O solo una. No porque hubieran querido tener más amantes, sino porque no los han necesitado. Y tampoco precisan viajar mucho. A veces lo hacen, pero más bien porque algo externo tira de ellas, no porque necesiten esa experiencia de manera vital. Que es lo que les ocurre a las personas líquidas.

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Cambio personal, Ciencia y Management, Conferencia, Huffington Post, Inspiración, Jesus Alcoba, Originalidad, Psicología del éxito, Reinvención, Ultraconciencia / 20.07.2022

Los que mejor viven hoy día en las organizaciones son los forwarders. Su función es muy simple: les llega un correo electrónico en el que les hacen una pregunta y ellos reenvían ese correo a la persona que tiene la respuesta. Esa persona les contesta y ellos reenvían ese mensaje a quien les hizo la pregunta en primer lugar. Y así con todos y cada uno de los mensajes que les llegan.

Una vida fácil. Eso sí, no aportan nada de nada, simplemente reenvían mensajes. Pero a ellos esto no les importa demasiado porque, por algún motivo que los demás desconocemos, su autoestima se conserva intacta. Es más, a menudo presumen de la enorme carga de trabajo que soportan.

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Cambio personal, Ciencia y Management, Conferencia, Huffington Post, Inspiración, Jesus Alcoba, Originalidad, Psicología del éxito, Reinvención, Ultraconciencia / 15.06.2022

A veces es un calcetín. Otras veces el envoltorio de un paquete de magdalenas. O un bolígrafo. Quién no se ha encontrado en casa con un bolígrafo fuera de sitio. Ahí, sobre la encimera de la cocina. Descapuchado y extemporáneo, como depositado por un personaje de una película que no es la nuestra. También forman parte de esta categoría las puertas de los armarios medio abiertas y, por supuesto, ese limón en la nevera que se ha momificado y que descubrimos de repente. Y, por simetría, todas esas cosas que buscamos pero que no encontramos ni a la primera ni a la tercera. Encabezando la lista, claro está, las llaves de casa. Y también el cargador del móvil o una horquilla para el pelo.

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