Personas líquidas y personas sólidas
Hay personas líquidas y personas sólidas. Las personas líquidas siempre tienen en su hechura interna varios hilos sueltos. Se hacen preguntas y luchan por responderlas, pero, a menudo, cuando han resuelto un asunto, se les desata otro. Las personas sólidas están completas en su constitución. Tienen todas sus tuberías internas bien ensambladas y no se hacen preguntas. Al menos no del tipo que suelen inquietar a las personas líquidas. Las personas líquidas suelen estar en búsqueda permanente. Buscan sin cesar ideas que las remuevan o que las convenzan. Y también las producen. Vibran alistándose en causas, aunque, en ocasiones, esas causas no les duran mucho. Y también suelen cambiar bastante de afición. Y a veces hasta de amigos y trabajo. Es como si, cada cierto tiempo, mudaran de piel y tuvieran que comportarse de una manera nueva, si bien siempre intentando completarse. Las personas sólidas siempre se comportan igual. Ya sea...