Creatividad, tornillos flojos y pechugas de pollo
Ninguna metáfora explica mejor la esencia de la creatividad que la del tornillo flojo, aunque también se utilice como sinónimo de falta de juicio. Porque la clave de la creación está siempre en la recombinación, en ubicar un motivo contra un fondo de otro cuadro o en situar al protagonista de una película en otra con un guión diferente. Crear es revelar conexiones entre elementos distantes que hasta el momento en que se materializan nada tenían que ver. La creación siempre está en la asociación, en el enlace. Obviamente no vale cualquier ligazón, sino que las ideas aparentemente desligadas tienen que amalgamarse como parte de un significado superior que la aúna y les da un nuevo sentido. Pero su origen más puro está en atraer polos opuestos y hacer que casen. Por eso la creatividad no puede existir si no hay tornillos flojos. Porque si todas las ideas que habitan...