Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 30.07.2015

El hilo que une nuestra conducta a nuestras tareas se llama responsabilidad. Acometemos las tareas porque nos sentimos responsables de ellas. Como evidentemente nadie hace nada que no sienta como cometido propio, el motor nuclear que produce las excusas opera precisamente a ese nivel, es decir, desvinculando la conducta de las tareas, debilitando así el vínculo de la responsabilidad. Resulta sumamente interesante analizar cómo ocurre este fenómeno. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 17.02.2015

Un informe señala que los ciudadanos en los países desarrollados consumen en torno a cien mil palabras todos los días. Es tan obvio como omnipresente el hecho de que, incluso en una era tan audiovisual como la nuestra, la palabra sigue siendo el medio de comunicación y representación de la realidad más extendido. Sin embargo, es mucho más interesante analizar cómo encaja la palabra en la creación de valor. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 12.02.2015

En un mundo digital hiperconectado es cada vez más frecuente que las organizaciones y proyectos incorporen el talento allí donde se encuentra. Una consecuencia de ello es que, cada vez más, los equipos estarán constituidos por profesionales que provienen de distintos puntos geográficos, culturas y lenguas. El trabajo colaborativo en contextos de diversidad comienza a ser más la norma que la excepción. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 29.01.2015

Los continuos cambios en el mercado están revolucionando la manera en que las organizaciones generan valor. En un mundo basado en la información, el contenido ya no se encuentra solamente en los lugares clásicos, sino que se ha descentralizado y está por todas partes. Por otro lado, la educación superior está gravitando claramente hacia una mayor responsabilidad por parte del estudiante, que es el profesional del mañana. La conclusión de todo ello es clara: la autonomía en el aprendizaje es un valor en alza. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, Dirigentes, Jesus Alcoba / 02.10.2014

Conforme los procesos empresariales se hacen más complejos y la labor de los profesionales es más interdependiente, la actividad organizacional se hace más sistémica y los efectos de cada acción en particular se diluyen. Por otro lado, en el terreno personal, ha aparecido una tendencia creciente hacia protección de la autoestima. El resultado de todo ello es tan simple como perjudicial: cada vez es más fácil no sentirse responsable. Es posiblemente una de las tendencias sociales más imperceptibles pero a largo plazo más potencialmente preocupantes: a veces parece que nadie tiene culpa de nada, que nadie es responsable de lo que ocurre y que las disculpas forman parte del vocabulario olvidado de otro siglo. Es un fenómeno que se nota ya desde que los niños son pequeños. Una amplia y arraigada cultura de la hiperprotección ha hecho que en un número sustancial de casos no se responsabilice a los alumnos de sus...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 26.08.2014

Los demás están por todas partes: son nuestros jefes, los compañeros de equipo, nuestros proveedores, los accionistas y nuestros clientes. Estamos rodeados de otras cabezas y de otros corazones que suman en lugar de restar. Aunque, visto con la adecuada perspectiva, ese proceso dista mucho de ser automático. Conocer a los otros y tener en cuenta lo que piensan y sienten, sus ilusiones y frustraciones, sus batallas y alianzas, sus pérdidas y triunfos, es una muestra inequívoca de altura profesional. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 22.07.2014

La empresa va a dejar de contratar a personas que no sepan qué hacer con lo que saben. Este pensamiento, cada vez más extendido, nos traslada la inequívoca idea de que los profesionales no pueden ser islas en las organizaciones. Da igual la cantidad de medicina, ingeniería, leyes o economía que sepa una persona: si no sabe poner en juego lo que sabe, no resultará de ningún valor para la empresa. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...