Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 19.01.2016

Cuando un buen comunicador se dirige a un auditorio se produce una monumental intersección. Una colisión productiva entre su manera de ver el mundo y la del auditorio. Y es un error pensar que es el comunicador el que más aporta. Las buenas conferencias lo son porque logran inspirar el pensamiento del auditorio y movilizar su conciencia desvelando intuiciones y sugiriendo itinerarios. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 06.10.2015

Por algún extraño motivo nunca suficientemente explicado, en algún momento de la historia se equiparó la formación a la comunicación. De hecho, muchas personas, sorprendentemente, aún piensan que un buen formador lo es porque es un buen comunicador. Es verdad que el aprendizaje por recepción, y por tanto los métodos transmisivos han de tener su lugar en la formación, pero ni son los únicos ni, a veces, los más importantes.  Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 17.02.2015

Un informe señala que los ciudadanos en los países desarrollados consumen en torno a cien mil palabras todos los días. Es tan obvio como omnipresente el hecho de que, incluso en una era tan audiovisual como la nuestra, la palabra sigue siendo el medio de comunicación y representación de la realidad más extendido. Sin embargo, es mucho más interesante analizar cómo encaja la palabra en la creación de valor. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba / 29.07.2014

Dicen que dijo Cicerón que el buen orador es simplemente un actor al que se conoce con otro nombre. La ingente proliferación de programas de formación empresarial destinados a incrementar las capacidades comunicativas de los directivos muestra el fracaso rotundo de la tecnología en la creación de mensajes de impacto. Hemos aprendido que ninguna presentación con diapositivas sustituirá nunca a la capacidad de emocionar y conmover que tienen los grandes oradores. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Ciencia y Management, Dirigentes, Jesus Alcoba / 04.03.2014

Cuando una persona lee o escucha algo su mente se activa y recrea su propia versión de aquello que está registrando. Si es una novela se imagina personajes y paisajes, si es una película evalúa posibles hipótesis sobre su posible evolución y desenlace final, y si es una conferencia elabora mapas de conceptos y relaciones. El ser humano es la única criatura conocida con la capacidad de utilizar significantes diferenciados que representan fragmentos de la realidad, y por eso algo tan aparentemente trivial como contar una historia resulta tan imprescindible hoy en el mundo de los negocios: porque si se hace bien, su trama penetra en la intimidad de la nube de relaciones de la persona que escucha, mezclándose en ella y contribuyendo a la construcción de sentido.   Una presentación, una conferencia o la descripción de un producto son arquitecturas narrativas efímeras, historias que, como todos los servicios, se consumen mientras...

Cambio personal, Ciencia y Management, Dirigentes, Inspiración, Jesus Alcoba, Psicología del éxito, Ultraconciencia / 04.06.2011

En el interior de la mente de las personas hay paisajes inmensos, enormes mapas de la realidad en los que cada uno de nosotros habita y que usamos para conducirnos por la vida. Como seguramente usted sabe, los seres humanos no vivimos en el mundo, sino en una construcción mental que cada uno de nosotros hace de la realidad, una especie de maqueta gigante que reproduce los objetos, personas y acontecimientos que nos rodean. Por extraño que parezca, cuando usted camina por su casa no recorre su hogar, sino una recreación que es únicamente suya y que el resto de individuos no necesariamente comparte. Si quiere hacer una prueba de este hecho pida a las personas que viven con usted que dibujen un plano de la vivienda. Con independencia de la habilidad pictórica de cada uno, enseguida se dará cuenta de una cosa: los planos no coinciden. Esto es así...