Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 11.07.2016

Una de las claves irrenunciables del éxito en cualquier presentación son los ensayos. La única forma que un orador tiene de asegurar que le va a dar tiempo a cubrir todos los contenidos que tiene previstos es situarse frente a una audiencia imaginaria y verbalizar todos y cada uno de los aspectos que va a desarrollar. Ensayar no es, por tanto, pasar una serie de diapositivas evocando mentalmente el resumen de cada una.  Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, Huffington Post, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 05.07.2016

Una de las canciones míticas de los 80 fue escrita e interpretada por Michael Sembello para una imborrable escena de Flashdance. En ella, la aspirante a bailarina profesional Alex Owens se entregaba en cuerpo y alma a un agotador entrenamiento interválico de alta intensidad, o al menos a lo que podría ser su equivalente por aquel entonces. Mientras Alex sudaba con profusión, Sembello la revestía con Maniac, un tema motivacional y rítmico cuya idea central es ese momento en el que, impulsado por su necesidad de llegar a lo más alto, el empuje del artista lleva su deseo de triunfar hasta la obsesión. Es la zona de peligro, dice la letra, cuando el bailarín se convierte en el baile y el don se transforma en fuego, cuando todo ocurre en el camino entre la fuerza de voluntad del artista y aquello que aspira a ser. Sigue leyendo en el Huffington Post --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 01.07.2016

Una conferencia es, por encima de todo, una historia. Y desde tiempos inmemoriales, las historias tienen introducción, nudo y desenlace. Y ese desenlace es el mensaje que quiere trasladar la conferencia: puede ser una llamada a la acción, una moraleja, un descubrimiento científico, un dato o conclusión de gran trascendencia, y así sucesivamente. Una conferencia sin mensaje es como una historia sin desenlace.  Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 29.06.2016

La extensa y profunda historia de la cultura ha provocado, al menos en occidente, una costumbre de la que es difícil librarse, y es que todo tema tiene su introducción, de la misma manera que una comida debe tener su aperitivo. De lo que muchos oradores no se dan cuenta es que esas introducciones son innecesarias, y en su gran mayoría inoperantes porque alejan al público del contenido que quiere escuchar. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 24.06.2016

Muchos profesionales afortunadamente han comprendido ya que una de las claves de la oratoria es la preparación, y concretamente el ensayo. Sin embargo, a menudo el comienzo de la presentación queda fuera de esa idea y se improvisa, desluciendo en ocasiones uno de los momentos críticos de cualquier charla, que es el de la primera impresión. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, Huffington Post, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 22.06.2016

La Taberna de Sandro y Leonardo es un nombre que posiblemente te evoca un espacio gastronómico vestido de interiorismo industrial, una mezcla de madera y acero viejo con bulbos de filamento incandescente colgando del techo y suelo de cemento pulido. Seguramente imaginas a Sandro y a Leonardo como dos chefs de estética hipster, quizá uno con bigote y gafas de pasta, y el otro calvo y con una poblada barba negra. Nada más lejos de la realidad. Seguramente no lo creerás, pero Sandro es, en realidad, Sandro Botticelli, y Leonardo es el mismísimo Leonardo Da Vinci. Y esa taberna fue un emprendimiento que ambos intentaron en aquél maravilloso quattrocento italiano en el que todo parecía posible.   Sigue leyendo en El Huffington Post...

Cambio personal, Ciencia y Management, Dirigentes, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 16.06.2016

Tener razón es una aspiración aparentemente natural. En nuestros diálogos, mucho más en nuestras discusiones, queremos demostrar que conocemos un fragmento más amplio de la realidad que nuestro interlocutor, que nuestros razonamientos son más inteligentes o que estamos en posesión de más datos. Cuando tenemos razón sentimos que ganamos, y eso nos hace sentir bien. Sin embargo, querer tener razón es en realidad una herencia tan atávica como desfasada de nuestro pasado como animales irracionales, en el que ganar o perder significaba la vida o la muerte. Hoy día, superado ya aquel oscuro pasado, es mucho mejor jugar a no tener razón, para así acceder a otros mundos que no son el nuestro y a verdades que de otro modo jamás descubriríamos. Cuando una discusión se cierra y nos alzamos como vencedores, porque la razón aparentemente nos asiste, en realidad hemos cerrado la puerta a ideas y pensamientos divergentes que, precisamente...

Cambio personal, Ciencia y Management, Huffington Post, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 14.06.2016

Quizá te suene la historia. Un buen día, a comienzos de los años 50, un escritor redactó sobre un larguísimo pergamino una novela de un tirón, sin apenas descanso. Una obra que se convertiría en el epicentro de la que probablemente fue una de las innovaciones culturales más impactantes de todo el siglo veinte. Aquel frenético escritor se llamaba Jack Kerouac y su novela, On the road. Pese a su tremendo impacto, si la lees, o ya la has leído, estarás de acuerdo en que no cuenta mucho más ni mucho menos que las andanzas de un grupo de jóvenes embelesados por lo que el propio Kerouac llamaba la vida en la carretera: viajar constantemente y no detenerse nunca demasiado tiempo en el mismo sitio. En auto-stop, en coches alquilados, en tren, como fuera. Sin embargo, fueron pioneros de tantas cosas que siempre me ha resultado llamativo que hayan podido pasar tan desapercibidos.   Sigue...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 09.06.2016

Es muy evidente que en una situación de peligro inminente hay poco tiempo para pensar. Someter al raciocinio y a la lógica un momento de vida o muerte puede suponer que, en mucho menos tiempo del que dura la deliberación, se precipite un desenlace de consecuencias fatales. Por eso muchas reacciones ante los peligros se dan sin apenas participación de la corteza cerebral, que es lo que nos hace específicamente humanos. Y ahí radica uno de los problemas que plantea el miedo.  Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, Dirigentes, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 07.06.2016

Los seres humanos tenemos la capacidad de soñar. Soñamos un futuro mejor para nosotros, para las empresas en las que trabajamos y para nuestras familias. Mientras que es muy evidente el valor de supervivencia que tiene para el ser humano ser capaz de prever lo que va a ocurrir en el futuro inmediato, resulta menos obvio explicar el motivo de su capacidad para imaginar un mejor porvenir. Y lo que para algunas personas parece permanecer en una constante zona de sombra es el invisible hilo que une el presente con ese futuro mejor. Que el logro de grandes objetivos es algo que no ocurre de la noche a la mañana es un hecho tan obvio como a menudo olvidado. A menudo expresamos lo que nos gustaría que ocurriera en términos profesionales, personales o familiares. Desearíamos acaso un trabajo que nos llenara más, sufrir menos las dentelladas del estrés o ser capaces...