Sentirse responsable
Conforme los procesos empresariales se hacen más complejos y la labor de los profesionales es más interdependiente, la actividad organizacional se hace más sistémica y los efectos de cada acción en particular se diluyen. Por otro lado, en el terreno personal, ha aparecido una tendencia creciente hacia protección de la autoestima. El resultado de todo ello es tan simple como perjudicial: cada vez es más fácil no sentirse responsable. Es posiblemente una de las tendencias sociales más imperceptibles pero a largo plazo más potencialmente preocupantes: a veces parece que nadie tiene culpa de nada, que nadie es responsable de lo que ocurre y que las disculpas forman parte del vocabulario olvidado de otro siglo. Es un fenómeno que se nota ya desde que los niños son pequeños. Una amplia y arraigada cultura de la hiperprotección ha hecho que en un número sustancial de casos no se responsabilice a los alumnos de sus...