El optimismo ñoño
La cantidad de mensajes e imágenes que nos llegan a diario brindándonos ese tipo de felicidad hueca que se parece a una careta sobre el rostro o a una mueca dibujada en la cara es abrumadora. Es verdad que en tiempos difíciles hay que intentar sobreponerse y ser positivo, pero entre la auténtica mentalidad positiva y ese optimismo ñoño y hueco que nos circunda hay importantes diferencias. Hay poco futuro en sonreír frente al espejo cada mañana afirmándonos -sin más- que todo saldrá bien, que las dificultades pasarán como pasan las nubes, o que hay que ser feliz y estar contento porque uno lo vale. El optimismo ñoño es ese tipo de felicidad artificial que sólo dura un segundo porque al segundo siguiente se ha olvidado ya. Se viste de frases poéticas supuestamente pronunciadas o escritas por algún prohombre, y se adorna con sobrecogedores y remotos paisajes captados al amanecer o...