Cualquier hábito pasado fue mejor
Hay momentos en el año en los que inequívocamente nos planteamos nuevos propósitos, tales como ahorrar más, comer equilibradamente o dejar de fumar. Y es llamativo cómo esos planes a menudo desaparecen en el horizonte como nubes a las que el viento arrastra. Sin embargo, cuando fueron formulados en origen no se trataba de meras conjeturas, sino que estábamos realmente convencidos de la necesidad de cambiar. La gestión y desarrollo de personas requiere reflexionar sobre por qué los seres humanos evolucionamos o por el contrario nos aferramos a nuestros viejos hábitos y, en cualquier caso, sobre cuáles son las claves del cambio. Entre otras cosas porque las empresas son entes dinámicos que constantemente requieren nuevas competencias o nuevas actitudes. Por tanto una vez más saber de personas ayuda a saber de organizaciones. El hecho cierto es que a los seres humanos nos cuesta cambiar, lo que a mí siempre me ha...