Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 29.03.2016

En un equipo de trabajo se cometen errores, es un hecho. Y una de las características que define a los equipos excelentes es que sus miembros no tienen miedo a mostrar los suyos. La otra cualidad importante que tiene que ver con los errores es que, en los equipos excelentes, no se personalizan. Se asume que son consecuencia de la complejidad del entorno, de los imprevistos o, simplemente, de procesos o sistemas aún no ajustados del todo.  Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 08.03.2016

Una cualidad sumamente interesante de los equipos excelentes es su unidad. Caminan como uno solo y, lo que es más importante, reaccionan como uno solo. Todos se sienten parte del equipo y están dispuestos a defenderlo ante las dificultades. Entienden que lo que les pasa a uno les pasa a todos, y que la forma en la que uno interactúa con el entorno representa también a todos. Sigue leyendo en El Economista --->>>>  ...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 01.03.2016

Los equipos excelentes consiguen resultados, gozan de un buen ambiente de trabajo y facilitan el desarrollo de sus miembros. Son equipos en los que a cualquiera le gustaría trabajar. De modo nada sorprendente, una de sus cualidades más importantes no tiene que ver con lo que hacen en sí, sino con el por qué lo hacen, es decir, con hacia dónde se dirigen. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, Dirigentes, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 23.02.2016

Hoy día a duras penas toleramos fallos en los servicios, retrasos en los pedidos, defectos de fábrica o simplemente una atención que no sea excelente. El efecto combinado de la cultura del bienestar, a nivel social, y de la cultura centrada en el cliente, a nivel empresarial, ha dado como resultado un tipo de consumidor hiperexigente que espera siempre lo mejor, con relativa independencia del precio que pague por ello. Un consumidor que, en ocasiones, puede convertirse en un cliente feroz. El día a día en los países desarrollados se basa en el concepto de bienestar. Con independencia de si es ética o moralmente recomendable un concepto de sociedad que busca siempre el confort, lo cierto es que el esfuerzo, la fuerza de la voluntad o la incomodidad han ido poco a poco siendo arrinconados por una colectividad que tiende a lo sencillo, a lo cómodo y al desahogo. Por otro...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 16.02.2016

Comunicar bien no es, fundamentalmente, una cuestión de perder el miedo a hablar en público, ni de talento, ni siquiera de disfrutar haciéndolo. No por ser un hecho cotidiano implica una habilidad menos compleja que otras competencias. Comunicar bien es, por encima de todo, una cuestión de técnica. Es cierto que hay personas a las que se les da mejor y a las que se les da peor, pero la gran diferencia está, como en muchas otras capacidades, en la práctica deliberada. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 09.02.2016

Transmitir un mensaje que promueva la reflexión y la acción dista mucho de ser una tarea sencilla. Se equivocan quienes piensan que enfrentarse a un público es únicamente una cuestión de atreverse o de disfrutar con ello. Hay muy pocas personas que tengan la capacidad de improvisar una conferencia de impacto, y por tanto la mayoría de ellas necesitan tener un guion, con su planteamiento, nudo, desenlace y sus correspondientes puntos de inflexión. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 03.02.2016

Una de las claves de la comunicación que más difícil resulta de comprender es que quien está en escena, el conferenciante, no es una persona, sino un personaje. No habla ni se mueve de forma natural, sino con intención explícita de producir un efecto. Su lenguaje tampoco es el habitual, y en muchas ocasiones ni siquiera viste como lo hace habitualmente. En resumen, como dicen que dijo Cicerón, un conferenciante es un personaje, es un actor al que se conoce con otro nombre. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, Dirigentes, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 02.02.2016

En esta época, en la que tanta defensa se hace de metodologías activas y participativas, y en la que por muchos motivos, aunque quizá no todos suficientemente meditados, se intenta eliminar de la ecuación al simple y llano saber, tal vez sería bueno recordar su importancia. Obviamente no para frenar el avance de la innovación educativa, sino para recordar una gran verdad, y es que el conocimiento emociona. Nadie ha explicado mejor que los constructivistas la incómoda sensación que produce no saber. Cuando se nos presenta un dato desconocido, que no cuadra con nuestros esquemas, o que necesitamos conocer porque es importante para lo que pretendemos, nuestra mente experimenta un estado de malestar, casi como si nos faltara algo. Y a partir de ahí se desencadenan una serie de esfuerzos para conseguir reducir la molesta sensación que produce la ignorancia. El proceso puede ser más o menos largo, pero cuando finalmente...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 27.01.2016

Solo las experiencias intensas generan aprendizaje en los adultos. Una experiencia intensa puede derivar de un esfuerzo prolongado o de una sola vivencia, si esta está cargada de suficiente emoción. Las emociones son la guía que trae los pensamientos a nuestra conciencia, y son también la fuerza que fija las ideas en nuestra memoria. Por eso una de las claves en la comunicación es provocar un recuerdo basado en la emoción. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...

Cambio personal, Ciencia y Management, El Economista, Jesus Alcoba, Psicología del éxito / 19.01.2016

Cuando un buen comunicador se dirige a un auditorio se produce una monumental intersección. Una colisión productiva entre su manera de ver el mundo y la del auditorio. Y es un error pensar que es el comunicador el que más aporta. Las buenas conferencias lo son porque logran inspirar el pensamiento del auditorio y movilizar su conciencia desvelando intuiciones y sugiriendo itinerarios. Sigue leyendo en El Economista --->>>>...