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El Blog de Jesús Alcoba El Blog de Jesús Alcoba

Storytelling para crear experiencias

Escrito a las 6:00 am

Los seres humanos poseemos una identidad que es esencialmente narrativa. Como hubiera dicho Oliver Sacks, la narración interna que para cada uno relata su biografía conforma su identidad. Así pues, cuando vivimos experiencias, desarrollamos sobre ellas narraciones internas que nos definen. Y aquí se encuentra una de las vertientes más interesantes del storytelling.

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Dos motivos para usar storytelling en la empresa

Escrito a las 6:00 am

Hoy, que tanto se habla de storytelling en la empresa, es conveniente recordar en qué consiste y por qué es importante. Desde tiempos inmemoriales han existido cuentos, parábolas, epopeyas, fábulas, novelas y un sinfín de géneros literarios a través de los cuales el ser humano ha aprendido a manejar la realidad narrativamente, mucho antes de hacerlo científicamente. Pues bien, ese arte se ha constituido en tendencia en la arena empresarial por dos motivos fundamentales.

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El ocaso de los superhéroes

Escrito a las 6:00 am

Los seres humanos aprendemos, entre otros métodos, porque observamos e imitamos a personas a las que queremos o admiramos. Nos identificamos con ellas buscando llegar a donde han llegado para compartir sus éxitos. Ese es el proceso por el que aprendemos muchas cosas de nuestros padres, el mismo por el que los adolescentes copian el estilismo de los famosos que les fascinan. El problema es que, con el ocaso de los superhéroes, cada vez hay menos ídolos a los que querer parecerse.

Los géneros como la épica y la epopeya han cantado, desde tiempos inmemoriales, las hazañas y gestas de héroes que representaban los valores que las distintas sociedades han ensalzado y admirado. Los primeros superhéroes, con Superman al frente, mostraban a auténticos superhombres que combatían a siniestros y perversos villanos. Su comportamiento era siempre íntegro y sus ideales siempre nobles.

Sin embargo, poco a poco, el prototipo de superhéroe ha ido cambiando para mostrar un amplio espectro de debilidades que los hacen más humanos y, precisamente por ello, menos deseables como modelo. Batman, por ejemplo, vive obsesionado por los murciélagos y la oscuridad, sin poder superar la muerte de sus padres, incapaz de conectar con la gente y de mantener relaciones duraderas. Spiderman, por su parte, es víctima de un severo complejo de inferioridad, sufre importantes dudas sobre su identidad y es también incapaz de relacionarse de manera natural con el resto del mundo, salvo con su tía May. Lobezno está aquejado de personalidad antisocial y posiblemente también de trastorno por estrés postraumático, Hulk sufre trastorno de identidad disociativo y así sucesivamente.

En ese proceso de acercamiento de los modelos simbólicos se ha ido acompañando también de películas y series de televisión que muestran cada vez a personajes más cotidianos, con problemas más pequeños y mundanos, para superar los cuales muchas veces no hace falta ni gran preparación ni gran esfuerzo. En el último peldaño, las peores ediciones de los reality shows muestran en ocasiones a personajes sin oficio ni beneficio, cuyo único mérito es haber sido seleccionados para que en el programa haya suficiente grado de conflicto. Y así, imperceptible pero insidiosamente, al cabo de unas décadas hemos asistido a un completo ocaso de los superhéroes, a un momento en el cual las audiencias disponen de una gama significativamente menor de modelos a los que admirar y querer imitar.

La pregunta obvia es a quién queremos parecernos. Y a quién queremos que se parezcan nuestros hijos. Está claro que parecerse al Superman de la década de los cuarenta es un logro supremo que nunca nadie podría lograr, pero también lo es que cuanto más alto sea el objetivo que se fije una persona, más lejos llegará intentándolo.

Hace casi sesenta años Schlesinger se lamentaba de que la suya era una época sin héroes, en la que ya no existían personas de talla superlativa como Einstein o Gandhi. Decía que una sociedad difícilmente puede existir sin héroes, porque ellos son quienes más vívidamente muestran hasta dónde es capaz de llegar el ser humano, motivándonos a desarrollar nuestras más altas potencialidades. Es probable que esa tendencia haya continuado hasta nuestros días, existiendo hoy menos superhéroes, pero quizá también menos héroes a los que querer parecerse.

Originalmente publicado en: www.dirigentesdigital.com

 

7 cualidades de los equipos excelentes: #7 disfrutan

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Si a cualquier persona le preguntaran en qué equipo a lo largo de su vida se ha sentido más a gusto, seguramente la mayoría de las respuestas tendrían que ver con grupos deportivos o con pandillas de amigos, muchos de ellos vividos durante la infancia o la adolescencia. Es un misterio el hecho de que en los equipos de trabajo disfrutemos tan poco. Sin embargo, la vertiente lúdica es uno de los aspectos cruciales que hacen a los equipos excelentes. 

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7 cualidades de los equipos excelentes: #6 son diversos

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El deseo de un pensamiento único es posiblemente uno de los fenómenos más perjudiciales en el mundo de las organizaciones. Desafortunadamente muchos líderes preferirían que sus colaboradores pensaran como ellos, pero eso arruinaría sin duda la natural discrepancia que siempre acompaña a la búsqueda de la verdad. Cuanto más amplio y complejo sea cualquier objetivo, tanto mayor serán los puntos de vista necesarios para coronarlo con éxito. 

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7 cualidades de los equipos excelentes: #5 distinguen los límites

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El campo de las relaciones humanas es francamente amplio. A diario nos relacionamos con jefes, colaboradores, familiares, amigos, y así sucesivamente. En cada uno de esos ámbitos existen tareas, acciones y normas que regulan la relación. De la misma forma que un padre es un padre, y es altamente desaconsejable que se comporte como el amigo de su hijo, los equipos excelentes entienden a la perfección los límites que distinguen su relación de una de amistad. 

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7 cualidades de los equipos excelentes: 4# no personalizan

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En un equipo de trabajo se cometen errores, es un hecho. Y una de las características que define a los equipos excelentes es que sus miembros no tienen miedo a mostrar los suyos. La otra cualidad importante que tiene que ver con los errores es que, en los equipos excelentes, no se personalizan. Se asume que son consecuencia de la complejidad del entorno, de los imprevistos o, simplemente, de procesos o sistemas aún no ajustados del todo. 

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7 cualidades de los equipos excelentes: #3 no temen la vulnerabilidad

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Una de las cualidades que debería estudiarse más en los equipos es la aceptación de la vulnerabilidad por parte de sus miembros. Todos los profesionales, tarde o temprano, cometemos errores, porque los seres humanos somos criaturas esencialmente falibles. Y una de las características que distingue a los equipos excelentes es que sus miembros no tienen miedo a mostrar su vulnerabilidad, porque saben que no van a ser penalizados. 

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7 cualidades de los equipos excelentes: #2 Son leales

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Una cualidad sumamente interesante de los equipos excelentes es su unidad. Caminan como uno solo y, lo que es más importante, reaccionan como uno solo. Todos se sienten parte del equipo y están dispuestos a defenderlo ante las dificultades. Entienden que lo que les pasa a uno les pasa a todos, y que la forma en la que uno interactúa con el entorno representa también a todos.

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7 cualidades de los equipos excelentes: #1 Tienen un objetivo

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Los equipos excelentes consiguen resultados, gozan de un buen ambiente de trabajo y facilitan el desarrollo de sus miembros. Son equipos en los que a cualquiera le gustaría trabajar. De modo nada sorprendente, una de sus cualidades más importantes no tiene que ver con lo que hacen en sí, sino con el por qué lo hacen, es decir, con hacia dónde se dirigen.

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